La representación pictórica del paisaje.

Texto por Fco. Javier Pedrosa y David Fernández. 
 

El concepto paisaje es, todavía en nuestros días, objeto de debate entre especialistas y estudiosos. Es un concepto complejo no exento de controversia cuyo estudio se ha prolongado con el paso de los siglos desde que surgiera en Flandes a lo largo del s.XV (según autores). El estudio del paisaje ha sido abordado por especialistas de distintas disciplinas científicas pero su representación corrió, en los primeros tiempos, a cargo de artistas y cartógrafos. Y es, de hecho, la representación del paisaje una actividad exclusiva de especialistas y ya no la percepción e interpretación del paisaje que, podemos decir, es apta para todos los públicos. La representación que los cartógrafos hacen del paisaje tiende, desde un primer momento, a la realidad, a representar las formas de la superficie terrestre y los elementos del paisaje (bióticos, abióticos o antrópicos), su ubicación, su relación con el entorno de la misma manera que son y están (eran y estaban). Es ésta, aunque condicionada por los medios técnicos de medición y representación de la época/as, una representación objetiva del paisaje. En la actualidad las representaciones cartográficas son perfectamente fieles a la realidad, representan ésta, acotada por un lugar y un momento dados. 
 
Pero también contamos con otra fuente ineludible en los estudios del paisaje, esa que podemos considerar es una representación subjetiva del paisaje, aquella que fabricaron los maestros pintores europeos. Repartidas entre colecciones públicas y privadas encontramos soberbias obras pictóricas de paisajistas de muy diversas épocas y estilos así como ideología. Estas representaciones son denominadas subjetivas por depender del punto de vista del autor que las realizó ya que son susceptibles de verse influidas por cuestiones como un estado de ánimo, las preferencias en el color, los gustos de la época o la situación política y religiosa, entre otras. Pero, en todo caso, son una representación e implican una previa percepción, directa o indirecta, del espacio representado. Estos paisajes pintados son, al mismo tiempo, obras de arte y documentos históricos. Y es que a través de las obras de los paisajistas podemos interpretar la Historia en el paisaje y el paisaje en la Historia. 
 
Pero esta forma de representar el paisaje solamente será posible a partir del conocimiento y dominio de la perspectiva, alcanzado en los albores del Renacimiento. En los seis siglos siguientes la representación pictórica del paisaje no se entiende sin dicha perspectiva. Sería ya, a principios del s. XX, cuando aparece el Cubismo y con él otra manera de representar el paisaje que, de alguna manera, había anunciado Cezanne. Aunque el paisaje se continua representando, incluso más de lo que nunca se había hecho antes y gracias a la aparición de la máquina fotográfica y fabricación de los primeros aviones, los años anteriores a la Primera Guerra Mundial serán tomados como el final de una época en lo que a los pintores paisajistas se refiere. También se trata de un profundo momento de cambio a nivel social acompañado de nuevos valores y actitudes que se verán reflejados en las obras de artistas posteriores a la Revolución Industrial y Primera Guerra Mundial, como es el caso de Alvaar Aalto y el Funcionalismo. Sin ánimo de repasar la Historia del Arte pero con la intención de introducir su legado en los estudios del paisaje recordaremos la obra de los más grandes maestros paisajistas a través de un recorrido cronológico que comienza en s.XV con la pintura flamenca.

Será Jan van Eyck uno de los primeros artistas en introducir el paisaje en sus obras. En «La virgen del Canciller Rollin» (Imagen 1) el paisaje aparece introducido en un segundo plano a través de una ventana. Hemos de esperar unos años para que el paisaje ocupe el primer plano y los autores prescindan de los personajes, en la última década del s. XV, en concreto, en las acuarelas y guaches de juventud de Alberto Durero (Imagen 2), obras de pequeño formato, no más grandes que nuestras actuales postales, muestra de que por aquel entonces el paisaje aún era un género menor, algo que volveremos a encontrar también en Flandes años más tarde en la obra de Peter Paul Rubens (Imagen 3), uno de los grandes maestros del Barroco, quien realizará paisajes sólo en la última etapa de su vida, cuando había abandonado, prácticamente, sus actividades cortesanas. Pinta para sí mismo, denotando sus paisajes la influencia italiana, el dominio del claroscuro y un marcado naturalismo. 
 
La actividad de los artistas se centrará, durante el Romanticismo, en el paisaje y la Naturaleza, así como la figura humana y la supremacía del orden natural por encima de la voluntad humana, llevándolos a representar lo sublime. El individualismo propio de la época hizo que artistas como Caspar David Fiedrich (Imagen 4) o Joseph Mallord William Turner (Imagen 5) pintarán por primera vez fuera del yugo que suponía el encargo, conforme a los dictados de su imaginación. Realizan un trabajo de campo: bocetos, notas, acuarelas…, que más tarde utilizarán como referentes en su estudio. 
 
La llegada al Impresionismo cambiará la luz artificial de sus estudios, por el rubor del Sena, el movimiento de los bulevares parisinos, etc. y artistas como Claude Monet (Imagen 6) o Camille Pissarro (Imagen 7), atraídos por aquello que está sujeto a cambios, trasladan su caballete al exterior donde, in situ, a través de una pincelada rápida y corta, se centrarán en la representación del momento fugaz e irrepetible, en la existencia, en la atmósfera, el aire y la luz. 
 
Será Paul Cezanne ( Imagen 8 ) quién, a través de una pincelada plana, de orientación inclinada, reducirá sus composiciones a las formas geométricas y nos acercará a nuestra última parada, el Cubismo, donde artistas como Georges Braque (Imagen 9) desarrollarán la perspectiva múltiple que ofrecerá una visión compleja de lo representado, multiplicando los ángulos de visión de un mismo objeto. Las formas geométricas invaden el paisaje y, así, las formas observadas en la Naturaleza serán traducidas en cilindros, conos, cubos, esferas…

Déjanos tus comentarios, gracias

[wpsl]