El deseo para el décimo cumpleaños: tirar un avión de papel desde el torre Eiffel en París

Fotos Daniel Maestre Nylund y Anu Nylund.
Texto Anu Nylund. Traducción Hugo Pedrosa.
—-

Cuando se acercaba el décimo cumpleaños de mi hijo le pregunté qué deseaba de regalo. Le había contado que yo recordaba la fiesta de mi décimo cumpleaños como algo muy especial; había invitado mucha gente a casa de mis padres, incluso un señor que tocaba el acordeón y yo cantaba con él. Así que le dije que podía pedir un regalo un poco más grande de lo normal y que le íbamos a hacer una fiesta especial.

paris4

Yo pensaba que iba pedir una Playstation o videojuegos o algo parecido y me dejó totalmente sorprendida con su deseo: me pedía que le llevase a la torre Eiffel en París para que pudiera tirar un avión de papel desde el piso más alto. El deseo más bonito del mundo ¿verdad?

 ”Madre & hijo viajando”  – de la manera más responsable posible 

El deseo tan maravilloso fue el comienzo de los viajes “Madre & hijo” a diferentes ciudades. Los viajes no han sido lujosos sino que he intentado hacerlos  de la manera más responsable posible. Hemos volado pero también hemos viajado en tren. En los destinos  hemos andado y montado al bici y hemos utilizado trasporte público. Viajar es una buena manera de  enseñar a mi hijo a respetar la cultura local y el entorno que nos rodea. El primer viaje de éste tema se ha hecho en el verano de 2008 y el último viaje con el tema de “madre & hijo viajando” se va a hacer en Octubre 2014 a Nueva York.

paris1

Encuentros en París

París fue una sorpresa positiva en muchos aspectos. En la estación de metro, un señor que estaba limpiándola llevó a Daniel a los aseos de personal porque los aseos públicos ya estaban cerrados. Fue un encuentro bonito, aunque seguramente hay quien dice que confié demasiado en un desconocido. Confío bastante en la intuición, y hasta ahora no me ha fallado, pero está claro que hay que andar con precaución.  Otro día una mujer joven nos compró una botella de agua porque no llevaba monedas sueltas y un señor nos acompañó a la calle que estábamos buscando mientras nos daba una lección de las leyes del tráfico en París para no correr momentos de peligro con un niño. En los restaurantes nos trataron muy bien y no tuvimos problemas de idioma aunque no hablamos francés. Hablamos a veces inglés, otras veces español.

paris5

Pistas para los que viajan con niños a París

El metro de París es muy fácil de utilizar y fue el único transporte público que utilizamos. Andamos bastante y nos resultaba muy natural y cómodo hacer picnic en los parques que hay en Paris. Compramos comidas preparadas, frutas y agua en supermercados y mercados y buscamos un sitio tranquilo para comer. Fue una buena manera de encontrarnos con los niños locales.

Generalmente la gente tiene un tacto especialmente cariñoso cuando ven a una madre con su hijo viajando, y eso se notaba en Paris también. Viajando con niños la vida nocturna se queda mínima,  pero también puede ser una cosa buena porque a la hora que volvimos al hotel las calles todavía estaban tranquilas y  no teníamos  que preocuparnos por la seguridad. Tampoco tuvimos que hacer cola para acceder a los destinos más populares como la torre Eiffel o Euro Disney, debido a que viajamos en Junio y no es la temporada alta en París.

paris3

El avión de papel volando por los cielos de París

Conseguimos tirar el avión de papel de la terraza más alta de la torre Eiffel, aunque está protegido por las rejas y hay carteles diciendo que no se debe tirar nada. Esta vez le dí permiso a no seguir las reglas a mi hijo. Solo ésta vez. Yo cometí un pequeño error a la bajada: pensaba que era una buena idea  bajar los últimos pisos por la escalera pero para un niño de 10 años no era una experiencia tan divertida ya que desde la escalera se podía ver la altura hasta abajo y mucha gente bajando a la vez causaba un poco de angustia por no poder ir bajando a su propio ritmo.

paris2

Merci Paris!

Próximo destino: Copenhague y Legoland


imprimir

Comentarios en Facebook para El deseo para el décimo cumpleaños: tirar un avión de papel desde el torre Eiffel en París